Depresión en las aulas
La depresión se ha instalado en las aulas
Como demuestran diversos estudios realizados en diferentes países, cada vez más jóvenes padecen depresión. Un estudio realizado en Suiza revela que más de un 60% de los jóvenes entre doce y dieciocho años sufren depresiones. La mayoría desconoce la procedencia de su malestar. Padres y profesores achacaban los trastornos a la pubertad.
«Si haga lo que haga, nada me sale bien, ¿por qué esforzarse?»
¿Qué puede hacer el afectado contra ese sentimiento aniquilador?
Encerrarte en tu habitación urgentemente y dejar fuera todo lo que pueda distraer tu concentración. Esto parece fácil de hacer, no obstante, es la parte más difícil del proceso. El libro NO Intentes Estafarme te ayuda a centrarte en tu persona y olvidarte de toda influencia externa que pueda interferir en tus pensamientos.
Analizarte, estudiarte a fin de descubrir la causa de ese malestar. No parar hasta encontrarla.
Ser muy sincero contigo y seguir el rastro del acontecimiento hasta sus orígenes.
Estudiar si la causa del fallo se debe a una carencia física o mental a fin de compensarla.
Trazar un plan que te permita evitar ese fallo en el futuro.
Bloquear toda opinión ajena, hacer caso de tu instinto.
¿Cómo pueden los padres y educadores motivar a los estudiantes?
Escuchar al pupilo o a la pupila y tomarte en serio su problema.
Nunca reprochar o desanimar. Decir «En mis tiempos…» lo hundirá más.
Buscar una solución al problema del adolescente, pero nunca imponérsela.
Ser especialmente cariñoso con el paciente, respaldar sus decisiones.
Ofrecer alternativas en vez de críticas.
En el libro NO Intentes Estafarme encuentras una guía muy útil también para mayores.
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